Existen casi tantas monedas como países y es posible comerciar con todas ellas en el mercado de divisas Forex. Aunque debe mencionarse que la mayoría de las operaciones que se realizan en el Forex se hacen con los pares de monedas principales.
Las monedas principales son: el dólar estadounidense (USD), el euro (EUR), la libra esterlina (GBP), el franco suizo (CHF), el yen japonés (JPY), el dólar australiano (AUD) y el dólar canadiense (CAD). Los pares de divisas con los que más comercian los inversores son el par USD/JPY, el par EUR/USD, el par GBP/USD y el par USD/CHF.
Los inversores disponen de un acceso rápido a las diferentes sesiones del mercado del Forex, ya que debido a que se opera en Internet, no existen límites temporales, ni geográficos. Los inversores solamente necesitan tener un ordenador o un teléfono móvil conectado a Internet. Además, las condiciones para realizar las operaciones son las mismas para todos los inversores.
Realizar operaciones con los pares de monedas principales es ventajoso para los inversores, debido a que como presentan una actividad mayor, las oportunidades de obtener beneficios se multiplican. Recordemos que los inversores pueden realizar operaciones en todas las sesiones del mercado, por lo que las posibilidades son mucho mayores. Otra de las ventajas de los pares de monedas principales es que los spreads que cobran los brokers son más reducidos que los que cobran cuando se realizan operaciones con los pares de monedas secundarias.
Si un inversor decide operar con las divisas secundarias deberá contactar primero con el broker para ver si éste opera con estas divisas, ya que la mayoría de brokers opera solamente con los pares de monedas principales, que son además aquellas monedas que pertenecen a los países que tienen agencias reguladoras del mercado de divisas.
Operar con las divisas principales siempre será más seguro que hacerlo con las monedas secundarias, aunque también se pueden obtener muchos beneficios con las monedas con las que se comercia menos.